El Bayern

La empresa será complicada. El Bayern de Múnich deberá remontar la desventaja del duelo de ida ante el vigente campeón, y hacerlo en un escenario en el que no gana desde hace 17 años. La última vez que el cuadro bávaro se impuso en el Santiago Bernabéu fue en mayo de 2001, en la antesala de su cuarta Copa de Europa. Así las cosas, esta será la 26º vez que Europa acogerá su clásico partido por excelencia; y el registro, hasta antes del uno a dos de la ida, no podía estar más igualado: 11 victorias para el Bayern, dos empates y 11 triunfos blancos; de los cuales, disputados en la Castellana, el Real Madrid contempla un balance de 9V/1E/2D; idéntico al 9/1/2 del Bayern hasta el pasado miércoles.
Tienda de camisetas baratas de futbol, nuevas camisetas del mundial 2018.
El Real Madrid consiguió escapar vivo del Allianz tras completar, eso sí, su peor partido en la Champions desde aquel dos-cero del Wolsburgo en Alemania. El Bayern, fiel a su idiosincrasia desde la llegada de Jupp Heynckes, se impuso en todos los guarismos que tienen que ver con el juego salvo en uno; el que todavía hoy sigue marcando la diferencia en este deporte. El cuadro teutón controló el ritmo del partido, la posesión, las ocasiones y los balones al área, pero no hubo manera. El Bayern de James y Ribéry fue incapaz de tirar contra la lona al Real Madrid de Sergio Ramos, Varane, Marcelo y Asensio. Fue, como reconocería el capitán tras el encuentro, como en aquella película de Chaplin en la que el protagonista, tras caminar sobre el alambre, bajó, se sacudió el polvo, se colocó la chaqueta y se marchó de espaldas haciendo una reverencia: “Sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. La Champions tiene eso. Esperan que ganemos 0-3 pero iba a ser difícil; ahora falta rematarlo en casa, todavía no hemos hecho nada”.
Encuentra zapatillas y botas de fútbol baratas:Magista, Mercurial superfly, Tiempo.
El partido en el que cualquier otro ogro de la competición, en condiciones normales, jugando en casa, hubiese ganado –quién sabe si goleando- y dado así un paso al frente por el pase, el Bayern no solo no venció, sino que para colmo se marchó perdiendo. Y ya no solo es el hecho de apagar las luces y ver tu nombre por debajo en el marcador, sino la cara que se te queda cuando, aun siendo infinitamente superior a tu rival, no sabes muy bien cómo ni por qué eres tú el que aquella noche vuelve a acabar pringando. Todo aquello que no se ve, pero que todos saben que siempre está ahí, será, además de los once que elija Zinedine Zidane para el partido, lo que el Bayern de Múnich deberá controlar esta noche en su visita a Concha Espina si, a diferencia de hace siete días, no quiere ser quien se vuelve a quedar fregando mientras los demás celebran. Y encima, para más inri, en una casa que no es la suya.
Ahora bien, si el Bayern de Múnich ha de completar la gesta, la ocasión, por cómo han venido desarrollándose las cosas, parece la más idónea.